Entiendo al Creacionismo, en el sentido clásico, como la creencia en la existencia del Dios judeo-cristiano que creó al Universo y todo lo que hay en él en siete días humanos hace aproximadamente siete mil años. Hace un par de décadas, ciertos grupos, principalmente en Estados Unidos, intentan que esta creencia se imponga como teoría científica y sea estudiada en escuelas.
Más allá de las dificultades intrínsecas de probar la existencia de Dios y su papel en el origen del Universo y la vida, quisiera concentrarme en el problema que significa para esta creencia la luz, su velocidad y las distancias.
La luz viaja aproximadamente a 300.000 kilómetros por segundo (299.792,458 para ser exactos), la distancia que recorre la luz en un año es 9.460.800.000.000 kilómetros aproximadamente, a ésta distancia se la conoce como año luz. Es decir un año luz es una medida de longuitud y no de tiempo. La estrella Alnilam, la estrella ubicada en el medio del Cinturón de Orión o Tres Marías, se encuentra a una distancia de 1.340 años luz. Es decir que la luz que vemos hoy al observarla partió hace 1.340 de la estrella. Dicho de otra manera la luz viajó 1.340 años para que la veamos hoy. Además de los problemas espistemológicos que deben sortear quienes sostienen que el Creacionismo es una teoría científica, existen problemas relacionados con la física. Por ejemplo, la Galaxia de Andrómeda es uno de los objetos más lejanos que podemos observar a simple vista y se encuentra a una distancia de 2,5 millones de años luz. Por lo tanto, la luz que vemos al observar a simple vista esa manchita en el cielo partió hace dos millones y medio de años de la galaxia y viajó dos millones y medio de años hasta llegar a nuestros ojos. ¿Cómo es físicamente posible esto si el Universo fue creado hace 7.000 años como sostienen los creacionistas?
Podemos filosofar, hacer suposiciones y decir que Dios quería que observemos esta Galaxia y muchas otras, podemos decir que las leyes de la física se comportaban de manera diferente al momento de la creación, podemos decir que es un misterio e incluso muchos afirmarán que se lo preguntarán a Dios cuando vayan al Cielo. Pero la pregunta planteada es una pregunta científica basada en hechos y su respuesta debe ser científica, no suposiciones de tipo filosófico o teológico. Quizás los creacionistas nunca puedan responder científicamente a esta pregunta y a muchas otras, y esta creencia nunca se imponga como teoría científica porque, entre otras cosas, no se puede comprobar científicamente la existencia de Dios y su protagonismo en nuestros orígenes y el nacimiento del Cosmos.
Quizás los creacionistas que alegan que el Creacionismo es una teoría científica caen en la trampa de creer que una teoría científica es más valiosa que una creencia, es decir, caen en la divinización de la razón. En mi opinión, no creo que el Universo haya sido creado hace 7.000 años. Creo que las teorías científicas pertenecen al campo de la razón y las creencias al campo vivencial, espiritual y metáfisico. Si bien es cierto que existen cuestiones que todavía no pueden ser explicadas por la ciencia, esto no invalida que la ciencia busque una explicación. La ciencia crece sobre hipótesis refutadas; en cambio, cuando se trata de creencias absolutas, se pierden fe y creyentes, o quizás no.
Nuestra compresión del Universo ha cambiado dramáticamente en los últimos 500 años. Hace 500 años pensábamos que la Tierra era el centro del sistema solar, Galileo y Copérnico demostraron que estábamos en un error. Luego se pensó que éramos el centro de la Vía Láctea, pero la ciencia demostró que estamos en uno de sus brazos de espiral, bastante alejados del centro y menos mal ya que allí hay un agujero negro supermasivo. Y recién en 1942 se descubrió que aquella manchita en el cielo es una galaxia y que no es la única sino que existen miles de millones. Y es esa inmensidad, esa infinitud la que nos hace pensar que debe haber algo más, algo superior a nosotros mismos. Por lo pronto, preparo mi telescopio para apuntarlo a algún rincón del cielo y sentirme pequeño un rato.
Les dejo una foto de la Galaxia de Andrómeda sacada por John Lanoue, pueden buscar más fotos suyas en internet.Más allá de las dificultades intrínsecas de probar la existencia de Dios y su papel en el origen del Universo y la vida, quisiera concentrarme en el problema que significa para esta creencia la luz, su velocidad y las distancias.
La luz viaja aproximadamente a 300.000 kilómetros por segundo (299.792,458 para ser exactos), la distancia que recorre la luz en un año es 9.460.800.000.000 kilómetros aproximadamente, a ésta distancia se la conoce como año luz. Es decir un año luz es una medida de longuitud y no de tiempo. La estrella Alnilam, la estrella ubicada en el medio del Cinturón de Orión o Tres Marías, se encuentra a una distancia de 1.340 años luz. Es decir que la luz que vemos hoy al observarla partió hace 1.340 de la estrella. Dicho de otra manera la luz viajó 1.340 años para que la veamos hoy. Además de los problemas espistemológicos que deben sortear quienes sostienen que el Creacionismo es una teoría científica, existen problemas relacionados con la física. Por ejemplo, la Galaxia de Andrómeda es uno de los objetos más lejanos que podemos observar a simple vista y se encuentra a una distancia de 2,5 millones de años luz. Por lo tanto, la luz que vemos al observar a simple vista esa manchita en el cielo partió hace dos millones y medio de años de la galaxia y viajó dos millones y medio de años hasta llegar a nuestros ojos. ¿Cómo es físicamente posible esto si el Universo fue creado hace 7.000 años como sostienen los creacionistas?
Podemos filosofar, hacer suposiciones y decir que Dios quería que observemos esta Galaxia y muchas otras, podemos decir que las leyes de la física se comportaban de manera diferente al momento de la creación, podemos decir que es un misterio e incluso muchos afirmarán que se lo preguntarán a Dios cuando vayan al Cielo. Pero la pregunta planteada es una pregunta científica basada en hechos y su respuesta debe ser científica, no suposiciones de tipo filosófico o teológico. Quizás los creacionistas nunca puedan responder científicamente a esta pregunta y a muchas otras, y esta creencia nunca se imponga como teoría científica porque, entre otras cosas, no se puede comprobar científicamente la existencia de Dios y su protagonismo en nuestros orígenes y el nacimiento del Cosmos.
Quizás los creacionistas que alegan que el Creacionismo es una teoría científica caen en la trampa de creer que una teoría científica es más valiosa que una creencia, es decir, caen en la divinización de la razón. En mi opinión, no creo que el Universo haya sido creado hace 7.000 años. Creo que las teorías científicas pertenecen al campo de la razón y las creencias al campo vivencial, espiritual y metáfisico. Si bien es cierto que existen cuestiones que todavía no pueden ser explicadas por la ciencia, esto no invalida que la ciencia busque una explicación. La ciencia crece sobre hipótesis refutadas; en cambio, cuando se trata de creencias absolutas, se pierden fe y creyentes, o quizás no.
Nuestra compresión del Universo ha cambiado dramáticamente en los últimos 500 años. Hace 500 años pensábamos que la Tierra era el centro del sistema solar, Galileo y Copérnico demostraron que estábamos en un error. Luego se pensó que éramos el centro de la Vía Láctea, pero la ciencia demostró que estamos en uno de sus brazos de espiral, bastante alejados del centro y menos mal ya que allí hay un agujero negro supermasivo. Y recién en 1942 se descubrió que aquella manchita en el cielo es una galaxia y que no es la única sino que existen miles de millones. Y es esa inmensidad, esa infinitud la que nos hace pensar que debe haber algo más, algo superior a nosotros mismos. Por lo pronto, preparo mi telescopio para apuntarlo a algún rincón del cielo y sentirme pequeño un rato.
(Haz click en la imagen para agrandarla)
Que tengan buenos cielos.






